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La
mayoría de los habitantes de toda Zona Sur, viajamos, viajábamos,
o vamos a viajar en alguno de los ramales de la Línea General Roca,
ya sea desde Glew, Alejandro Korn, Ezeiza, Claypole, Burzaco,
Quilmes, Temperley, etc etc, el destino de muchos es la Estación
Constitución, ya que desde ahi y en subte se llega a muchos de
nuestros trabajos o para realizar un tramite, por eso, aquí les
presento un informe sobre los riesgos de dicha estación, elaborado
por la gente de Una
mirada dede el Sur
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Hace algunos años se instalaron
puestos comerciales en los andenes de la estación Constitución (de la Línea
Gral. Roca) -principalmente en el sector dónde estacionan las formaciones
eléctricas- sumándose a los puestos “ambulantes” que existían, en
mayor o menor medida, con anterioridad.
Estos puestos comerciales (kioscos,
despachos de comidas rápidas y bebidas) ocupan un tercio de la
plataforma. Una superficie bastante grande en relación al ancho
de la misma, reduciendo notoriamente el espacio que tienen los pasajeros
que ascienden y descienden del tren.
Amén de apreciarse en dichos puestos graves falencias en las
condiciones de higiene, también se pueden observar que sus instalaciones
eléctricas son muy precarias: enchufes y cables van por
suelo…y aire. A esta situación (que ya es riesgosa) hay que sumarle que
los días de lluvia – y gracias a los numerosos vidrios
faltantes en el enorme techo de la zona de plataformas, otra
queja frecuente, sin solucionar- el agua se cuela en gran
cantidad formándose charcos sobre el piso; sobre el
mismo suelo donde van y vienen los cables y enchufes; por
lo cual, todas las personas que allí transitamos (pasajeros, empleados,
los mismos vendedores, entre otros) estamos expuestos a una
combinación mortal: electricidad + agua...no hace falta
aclarar cual puede ser el resultado de tan peligrosa fórmula.
Decía antes, que los puestos más
grandes ocupan un buena parte del andén, haciendo muy complicado el tránsito
cuando los usuarios tenemos que descender de los trenes y llegar a la
salida. En horario pico se hace insoportable. Es una “procesión” de
“fieles usuarios del Roca” que avanzamos por la plataforma, apretados
y a marcha muy lenta, hasta el hall central, gracias también a otro
factor que ayuda a que esta situación se produzca diariamente: las
vallas de control de pasajes.
Si los puestos, por si solo,
entorpecen el tránsito por el andén; las vallas de control son
el motivo de lo que se conoce como “cuello de botella”; son
el último obstáculo a sortear por el pasajero antes de llegar al hall. Por
lo visto, no solo viajamos como ganado….así nos tratan también.
Pero esta última situación, descripta con una pizca de humor, que a más
de uno le puede parecer irrelevante, no lo es.
Dejando el humor de lado, porque es algo serio, ésta situación cotidiana
y rutinaria, un día, puede convertirse en una tragedia. Y me explico con
un ejemplo hipotético que, ruego, nunca ocurra (Para leer la nota
completa ingresa a Estación
Constitución- Un “Cromañón” en potencia (-).)
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